lunes, 25 de febrero de 2013

Partida

Llegó la hora, mañana parto a Barcelona y después a Gran Canaria, tengo un sentimiento aún mas grande e intenso que cuando fui a Lanzarote, quiero estar ahí ya!!

La carrera se ve por demás complicada (120km, 7300+, es como pararce en la occidental y subir y bajar al teleférico 6 veces.), ante lo cual no queda mas que ser aún mas cauteloso, salir despacio, super despacio y mantenerme así hasta el final, en esta distancia no me creo capaz de decir que cierto trayecto voy apretar, quiero llegar a la Plaza de la música y punto, seré feliz.

La estrategia será sencilla, super despacio hasta el km 10 que es una subida considerable(1200+), después ritmo controlado en los subes y bajas hasta el km 45, de ahí descender lo mas tranquilo posible hasta el km 60. En ese km espero tener por lo menos el 50% de fuerza y cabeza, ahí tendré que poner toda mi fuerza corporal y espiritual para con 60km en las piernas enfrentar 25 km de subida. Ese es mi objetivo por el momento, el km 80 "Garañon". Luego de eso ya veré que hago y como me siento.

Empezamos la travesía.

martes, 12 de febrero de 2013

MIEDO O RESPETO?

No se que es lo que siento ahora mismo con respecto a la TGC de las proximas semanas, en resumen creo que siento ambas con gran intensidad, en otras palabras estoy acobardado o ahuevado como decimos por acá. 

Este fin de semana me he pegado una larga de 50km con 2400 de desnivel y he llegado casi balbuceando a casa. Como voy a terminar 120km y con 7000 de desnivel positivo? ... a ratos hasta me arrepiento de las burradas que me meto.

No hay nada mas peligroso que la mezcla de valentia e ignorancia.

 

jueves, 7 de febrero de 2013

Octubre 2012, Ultra Trail Chile


“Avanzando despacio, será un buen entrenamiento para los 120km de marzo y con un desgaste no tan grande debido a la poca intensidad”. Por mas que pasa el tiempo, mis percepciones van siendo más erróneas cada vez.
Mi salida seria a las 4am y la de Gaby y sus 21k a las 10am, por lo complicado de la logística fuimos los dos a la misma hora, por suerte el lugar de salida contaba con todas las comodidades para que la espera de las demás partidas no sea tan desesperante.
Noche cerrada, el termómetro en 8 grados, pero la sensación térmica es muy inferior, dan la salida y alrededor de 200 participantes nos vamos en busca de los 80km.

Habría abastecimientos cada 10 km y la idea era avanzar en 1h30 entre cada uno de ellos, al inicio esto es fácil, llego en 1h33 a los primeros 10k a pesar que me perdí por 20 min (error mio, por elevado, la ruta estaba perfectamente marcada). El recorrido es subidas y bajadas constates, a veces por senderos a veces campos través, las pendientes son muy pronunciadas pero cortas, muy llevadero, esto hasta el km 21 en donde veo las primeras victimas del Ultra; chicos temblando dentro de carpas, que les paso? No tenia ánimos ni de preguntar, poco a poco mis fuerzas se iban mermando y apenas iba ¼ parte de la carrera.

Del km 20 al 40, las cosas empeoran, el terreno se pone mas hacia arriba con tramos muy largos, al punto que al llegar al abastecimiento del km 30, me dicen algo que nunca en mi vida pensé escuchar “denle chicos, tienen 2h para llegar al km 42, sino la organización no les dejara continuar”. Desde mis inicios, he sido un amateur normal, pero nunca me había imaginado, algún día estar peleando por los puntos de corte. El km 80 desaparece, solo quiero llegar a ese km 42 antes de que me lo cierren y empiezo a correr en todos lados, hasta en las subidas mas empinadas, aun así tardo 1h30 para cubrir esos 12km y salvo por 30 min el punto de cierre, pero estaba destrozado a mitad de carrera, me paro en el abastecimiento y me alimento con todo lo que me alcanza en las manos, en espera de resucitar mas adelante, lo cual seria solo sobrevivencia, la parte mas dura del recorrido acababa de empezar.

En el abastecimiento del km 42 les pregunto por los tiempos de corte y me dicen que tengo 5h para llegar al km 65 con un abastecimiento intermedio, me tranquilizo, creo que hay tiempo suficiente y pienso que este corte en el km 42 estaba un poco fuera de foco (70 de los 200 participantes se quedaron en el).

Empezamos a subir, subir y subir; los días anteriores se veía a la distancia la cordillera de los Andes con los picos de sus montañas con hielo, mientras avanzábamos, esos picos que se veían lógicamente inalcanzables, se van viendo cada vez mas cerca, hasta que en el km 42 nos confirman, en el km 65 esta en el punto mas alto de esa cordillera y de la competencia, así que a subir se a dicho.

Mi estado es deplorable y apenas estoy en la mitad del Ultra, siento una inmensa soledad a merced de la naturaleza, es lo que venia buscar y pensar en esa furia de la naturaleza mientras estoy sentado en mi oficina es desafiante y emocionante, pero sentirlo en carne propia, completamente solo entre las montañas, con los competidores de adelante que no se en donde están al igual que los de atrás, con el viento soplando en mi cara fuertemente, las piernas mermadas, me siento un presa de la naturaleza, cualquier complicación física o natural que suceda en ese momento, podría ser fatal, realmente no tengo las fuerzas suficiente para enfrentar nada extra que no sea poner lentamente un paso delante del otro.

Empiezo a sobrevivir durante 25 km de subida sin tregua, comiendo y bebiendo, caminando indudablemente, a espera de llegar al hielo y luego a la cima de esa cordillera, empiezo a dudar si esto es lo que me gusta, el dolor me hace cambiar de chip en mi cabeza “si a mi me gusta andar en bicicleta, correr en la playa, que carajos hago aquí?” , y mas todavía “120 km en marzo? Y con el doble de desnivel, no jodas, lo primero que vas hacer al llegar a Ecuador es cambiar ese boleto de avión a Lanzarote, y regresar a la gran isla, olvídate de esto, no es necesario ir a sufrir en la Trans Gran Canaria”.

Toco el hielo con mis pies, y ya no debe faltar mucho, esta carrera no es de 80km, solo de 65km, los últimos 15 km son de bajada y será sencillo, avanza avanza, me animo a cada instante.

Al llegar al abastecimiento, soy el único en pantaloneta, los chicos de la organización están equipados con ropa de alta montaña, sin embargo no me da frio, realmente estaba tan ocupado recortando cada metro de distancia que no había tenido animo ni siquiera de sacar el rompe viento. Me alimento como estaba planificado (comer lo que mas me alcance en las manos) y me lanzo hacia abajo, los últimos 15 km.

Mi pensamiento triathletico me jugó una mala pasada, en las carreras de triathlon las partes de bajadas prácticamente no cuentan, aquí a sido diferente, con las piernas destrozadas después de 65km y al verme obligado a usar mis cudriceps fuertemente para no irme de cara en las bajadas, el dolor es  extremo, pruebo muchas formas, pasos cortos, pasos largos, con bastones, sin bastones, y nada, el dolor es igual de cruel, así que lo mejor es bajar lo mas rápido que pueda, al final de cuentas, corriendo o caminando me duelen los cuádriceps exactamente de la misma forma, un dolor exagerado.

Desciendo una colina en espera de al final poder mirar Santiago, y nada, solo veo otra colina por descender, y otra mas y otra.

Las carreras de larga distancia suelen sacar lo mas profundo de nosotros, y esta no es la excepción. En mi primer iron en Brasil, las lagrimas se me escaparon de emoción en le km 40, lo mismo sucedió en Lanzarote 2 años después, y el año pasado llore como un niño al tener un raro sentimiento en mi cuarto ironman, por primera vez sentia que no solo vencí a la distancia, sino que me vencí a  mi mismo. Hoy era diferente, km 70 y las lagrimas caen, no es emoción; es dolor, puro y extremo dolor. Solo deseo llegar para abrazarle a Gaby y confesarle que hoy he sufrido mucho, y desahogarme en su hombro.

Km 75 y basta, me paro y me siento, no puedo mas, si hubiese un abastecimiento en este punto, me retiraría ahora mismo sin dudarlo, no soporto mas las cuchillas en mis cuádriceps. Pero el lugar mas seguro para retirarme es el siguiente abastecimiento, y es aquel en donde esta la meta, así que arriba y para abajo, a sufrir los últimos pasos.

Lo últimos 2 km son serpenteantes y ya puedo escuchar al speacker de meta, solo tengo una cosa en la cabeza “meta por favor, meta”,  1 km antes puedo ver a mas competidores y todos estamos en un estado de pena, amagamos trotar, pero la gente que nos da ánimos va mas rápido que nosotros y solo caminando. 200 mts antes de meta me encuentro con Gaby, con lagrimas en sus ojos, pues pensó que me había pasado algo, debería haber llegado hace 2h según lo que le había dicho. Entramos en meta y yo con una emoción que no se puede evidenciar, mi cara es dolor puro y duro, nada mas que eso.

Minutos después me tranquilizo al sentarme y me sale una que otra sonrisa. Definitivamente el precio por estos dos puntos, fueron muy caros, 80km + 4000 de desnivel es aun demasiado caro para mi.
___________________________________________

Cuatro meses han pasado, y la mente se a curado a punta de kilometros y de desnivel. Semana -4 para la TransGranCanaria 2013.