martes, 19 de marzo de 2013

TRANSGRANCANARIA 2013


EL viaje por demás largo, al fin llego a Gran Canaria y el clima es un poco raro, pero optimo para una prueba de este tipo, hace calor (y no mucho) solo entre las 12 y 14h, el resto del día hay viento que obliga a estar siempre cubierto, por lo menos arriba.

Paso los días anteriores como debe de ser, tumbado en la playa, ojeando algún libro e hidratándome, paz total podría decir que siento, ya que nada importa, atrás a quedado la vida a mil por hora que llevo en Quito, el trabajo, la casa, las aulas, el parque, todo desaparece y me encuentro totalmente relajado, hasta que quito el libro de mi cara y el cuerpo se me estremece, justo al frente de la playa están unas de las montañas que pocos días después tendré que cruzar. Nunca veo sus cumbres, tienen una presencia perturbadora, siempre están  cubiertas por neblina dándole un tono escalofriante, al cual no le hago caso (debería haberlo hecho)

La salida de la prueba es en Agete o algo así, la verdad estaba tan asustado por la prueba que lo menos que me importaba era andar por ahí de turista. Nos embarcamos en los buses que nos llevarían hasta mencionada localidad, el ambiente es raro, no es como en los Ironman que el ambiente se puede cortar con un cuchillo, acá los atletas van riéndose, bromeando, como si fuesen a correr un 10k cualquiera, el único preocupado creo que soy yo.

Para no alargar el cuento, nos metemos tras la línea de partida en espera del disparo, empiezo a divagar en mi mente, intentando apartarme del lugar y de la tensión que siento, me despierto de mi nube y reconozco a un atleta a mi lado, mierda si estoy junto a Miguel Heras, uno de los mejores del mundo, del ejercito de Kilian, querrá tomarse una foto?... y mi otro yo me despierta y me dice: no seas idiota, si Miguel Heras esta a tu lado, es porque estas en primera fila. Que carajos hago aquí, me van a pasar todos por encima, así que me voy para atrás y busco mi lugar.

Salida a las 12 de la noche a rabiar y la gente muy alegre y entusiasta. El terreno se pone para arriba de inmediato, nos esperan 10km de subida con 1200 de desnivel positivo. A los 500mts, el griterío desaparece al igual que la luz, y empezamos la verdadera carrera, la lucha del hombre en contra la naturaleza.

La subida me la tomo con calma y sin embargo llego al primer abastecimiento 30 min antes de lo planificado, son senderos que se pueden correr y seguramente son hermosos, es la madrugada y no puedo apreciar en su totalidad su belleza.

Subes y bajas por senderos y esto es lo que venía buscando, llego al segundo abastecimiento y ya tengo una hora de ventaja de mi predicción y sin hacer ningún esfuerzo extra, la ilusión hace que calcule mi tiempo en meta y serán unas 20h, me emociono y sigo con los subes y bajas contento, hasta que por el km 25 siento problemas en el estomago, al descender siento que se mueve demasiado y no me permite correr, siento ganas de devolver todo. Me empiezo a preocupar; si me pasa esto sobre el km 100, me aguanto y listo, pero en este momento 100km es lo que me falta.

Empiezo a caminar y me encuentro con una larga subida, en la cual fijo iba a cambiar, así que mi problema del estomago no ocasionaría ningún retraso. Al llegar al final y al km 30 el malestar ha pasado, pero sigo con 1 hora antes de mis predicciones. Y se acabo lo divertido, hasta aquí iba con una sonrisa en el rostro.

Los caminos casi desaparecen y las subidas son técnicamente complicadas y terriblemente empinadas, ya no se por donde pasé, ni como era todo, solo recuerdo que en el km 40 ya había perdido mi hora de ventaja, inclusive llevaba un retraso de 30 minutos. Desaparezco los objetivos de reloj de mi cabeza y empiezo a recortar metro a metro.

Empieza a llover y esto se pone color de hormiga, hace frio pero voy trotando así que me mantengo caliente. Llego a un abastecimiento  oculto por la neblina en media montaña, sería el km 47 más o menos, hay dos carpas militares grandes, la una con comida y la otra con calefacción y literas con muchos atletas metidos en ellas. Ingiero lo que más puedo de comida y me lanzo a la lluvia, antes que me de ganas de quedarme en tan cálido lugar.

En el peor momento el estomago falla otra vez, pero ahora si es un problema, la única forma de calmarlo es caminar, lo hago sin dudarlo, pero la lluvia me empapa y el impermeable minimalista no sirve para nada. Eso es para los PRO.

Empiezo a temblar, no hay nadie a mi alrededor, estoy solo en la montaña entre la lluvia sintiéndome el hombre más indefenso del mundo, avanzo hasta el km 50 y la mente cambia de chip, hace algunas horas, en la partida, descansado, abrigado y bien comido pensaba “Vamos con todo, vida o muerte, hay dos formas de regresar a Ecuador, como Finisher de estos 120km o en una funda, no hay mas opciones, tanto esfuerzo no debe ser env ano, a morir” (uno se hace el machote cuando está seguro). Ahora cambian las posibilidades, miro el cel y no hay cobertura, soy malo para el frio, si me da hipotermia soy cadáver seguro, vale la pena morir aquí?, los que realmente importan es mi familia y mi novia, nadie mas, y ellos estarán felices que me retire evitando un problema que me puede costar la vida; decidido, siguiente control me retiro.

En espera de llegar al km 55 y retirarme el numero y el chip sigo caminado temblando del frio (después supe que hubo 0 grados y vientos de 80km/h), no me importa una retirada en lo mas mínimo, y vuelve la cobertura del cel, me doy cuenta al sonar un mensaje del Face, es Darío Montero, un amigo solo del Face, se que corrió la misión en Argentina, pero en mi vida había cruzado palabra con él, no se por qué me escribía y entablamos esta corta conversación:

Dario: que tal pana como vas?
Yo: aquí brother caminando y con frio
Dario: te vas a retirar? (como diablos sabia eso?)
Yo: No brother, aquí avanzando lento pero seguro (no le iba a contar mis intimidades a un extraño)
Dario: Dale chucha, cualquiera se puede retirar, pero los Ecuatorianos NUNCA NOS RETIRAMOS.

Y  PUM!!!!! Darío sin saberlo ni como ni porque, mete el dedo en la llaga en el momento mas difícil, cuando estaba decido a por primera vez en mi vida retirarme sin importarme nada. Y el chip empieza a funcionar nuevamente, ahora quiero terminar, llegar como sea hasta meta, no traje mi bandera desde tan lejos para dejarla en el fondo de la mochila, Ecuador, Ecuador, Ecuador, eres el único aquí, no te puedes retirar. Analicemos la situación, tengo frio, lo tengo por qué no corro, no corro por que el estomago me molesta, eso es lo que tengo que solucionar. Y lo soluciono de la manera más precaica del mundo, devolviendo todo. Nada estorba, así que ahora a correr. El motor se enciende y corro como si se tratara de un 10k, me caliento rápidamente y ese desconocido había acabado de salvar mi carrera. Ahora lo tenía claro, si supere eso, puedo con todo, me voy hasta el final seguro. Sigue lloviendo pero ya no me importa en lo más mínimo.

Km 55 en donde me iba a retirar, ahora me sirve solo para coger un poco de agua y listo, a seguir. Este tramo es durísimo y me revienta, imposible correr, casi imposible caminar, empiezo a imaginarme a los PRO corriendo por estos lugares, que animales que son.

El sol sale y todo se pone hermoso, aunque duro, llego al km 65 y venia la cereza del pastel, 25 km de subida, hasta el punto más alto de la competencia “Garañon”. La planificación decía que a este kilometro debía llegar con el 50% de fuerzas pero la verdad es que estoy reventado, me alimento lo mejor posible pero con cuidado y salgo en busca de esa cima, si bien es la subida mas larga y con mayor altitud, es un sendero en perfecto estado rodeado de pinos que se puede correr, así hasta casi el 70, de ahí explote otra vez, el famoso muro en estas carreras aparece por lo menos en 4 ocasiones.

Subida criminal y yo caminando, bebiendo, escribiéndole a mi familia y novia que estoy sin novedad, contento y con fuerzas (mentira más grande que esa no creo que exista), literalmente estoy suplicando que llegue el km 80, en donde hay un abastecimiento especial, con ropa para cambiarse, pasta y sopa.

Entre arrastres y quejas llego al km 80, los voluntarios lo primero que me preguntan es si voy a continuar, les digo que claro, me atienden de maravilla, dos platos de pasta, sopa, alimentos varios, cambio de camiseta, saco mi bandera y es hora que me jale hasta meta, la cuelgo en mi mochila. Observo a mi alrededor y hay por lo menos unos 10 atletas que no saldrían nunca mas de este abastecimiento, siento en parte envidia por que dejaran de sufrir y estarán cómodos, pero siento pena por verlos que se retiran de algo que seguramente les costó mucho esfuerzo para llegar hasta aquí.

Salgo de la cabaña y la claridad se ha perdido, miro el tiempo, y me parece irreal, 18h para 80km, estoy retrasado 4 horas de mis expectativas, pero no ha sido en vano, esta carrera ha sido durísima. Y la mente flaquea otra vez, “80km, 18h, estas reventado, y aún te quedan 40km mas, te das cuenta lo que significa eso?”

Deprimido y a la vez asustado ingreso en la obscuridad del bosque en busca de esos 40km, y la mente me dice: “que estupidez, que haces aquí?, vale la pena sufrir tanto?, Mont Blanc? 40km extras mas frio y nieve? Ni loco, este es tu ultimo Ultra; mejor te dedicas al Triathlon otra vez, Triathlon? esfuerzo, tiempo perdido con la familia, arriesgar la vida en la bici con los buseros asesinos? No hables pendejadas, llegas y vendes esa pendejada de bicicleta también; paracaidismo? Arriegar la vida por nada, estúpido, irresponsable, no vas a llegar a nada, también vendes eso y todo el equipo de montaña, te vas a matar y de ahí? Ooohhh que pena, era buen deportista, pero murió joven, que imbécil.” Listo decido, terminas este Ultra por que estas aquí y ni modo, llegas a Ecuador y vendes todas tus pendejadas y te dedicas a disfrutar, fiesta, bielas y descanso, para que quieres mas?, no seas gil.

Se me pegan tres Españoles y un Alemán que hablaba español, me pregunta: cuantas veces he venido, y le digo que es la primera; me responde, “bueno chico todavía tienes tiempo, este es mi tercer intento, los dos anteriores me retiré”, me sonrió y le contesto, “No mi estimado, esta es mi primera vez, la termino si porque si, pero eso sí, no vuelvo mas”,  y los españoles se rien.

Empezamos a descender en grupo y está muy obscuro, aparte de eso estamos agotados y entre todos nos ayudamos a distinguir las guías de la ruta, estos tipos si son cabeza dura, van riéndose y conversando, yo estoy desesperado y quiero correr, es bajada y les propongo hacerlo, me dicen, tranquilo aun falta bastante y el terreno no te va a dejar. No les hago caso y me despido, me pongo a correr en un descenso obscuro y lleno de lodo, creo que avancé unos 100 mts y me pego una caída que se me movió el cerebro, me empiezo a sacudir y el grupo me alcanza, se me ríen y me dice “te lo dije, ve tranquilo”. Les devuelvo la sonrisa, y les digo que voy con ellos, además estoy medio mareado y lo mas posible es que no distinga alguna señal y me pierda, eso a estas alturas (km 90) no me lo puedo permitir, ya solo faltan 30 (SOLO 30, que bruto, eso es una eternidad)

Y bueno, de este trayecto no se puede contar mucho, caminando, conversando en la segunda media noche de la carrera, y desesperado por llegar.

Van pasando los abastecimientos en donde descansamos un poco y seguimos, hasta llegar a un barranco según los compañeros españoles, para mi es un rio seco, ósea lleno de piedras sueltas, un lugar incaminable. Me empieza a dar sueño y llego al km 110 mas o menos (el Garmin hace horas se termino la batería) y mientras camino sobre las piedras me quedo dormido, me parece irracional que algo así pueda suceder, me despierto y coloco las manos justo centímetros antes de partirme la cara, acelero el paso para motivarme y despertarme, llegamos al abastecimiento km 112 y no doy más, todas ultimas horas he caminado y la verdad estoy mejor físicamente que en el km 80, pero mentalmente estoy destruido, quiero llegar ya, y me pongo a correr, corro todo, hasta la subida mas dura, atravieso una colina y al fin aparece las luces de la ciudad, le doy con todo como si de una carrera corta se tratara.

Entro en la ciudad y no hay casi nadie, es la madrugada y 200mts antes me pongo a caminar, no puedo ser tan sinvergüenza de cruzar un 120km corriendo, cuando todos los kilómetros atrás me estaba casi arrastrando, saco mi banderita y foto. Esto es tan duro física y mentalmente que no cabe espacio para sentir emoción, cada centímetro de mi cuerpo solo siente alivio de que se acabo.

Luego masaje, fundita de corredor, como pato hasta la avenida principal, taxi, hotel, baño y 11h de sueño.
Y asi terminamos esta etapa, reventado mentalmente pero contento de haberlo logrado, cada dia de los últimos 6 meses dude si podría hacerlo, y por poco no puedo.

Durante toda la carrera tuve contacto con mi familia y mi novia, ellos me apoyaron todos los meses de entrenamiento y cada metro de la carrera. Para ellos, un enorme agradecimiento, por impulsarme en cada segundo, que suerte tengo de tenerles a mi lado.

Por cierto, aunque sé que nunca leerás esto, tenias razón Darío, “Chucha los Ecuatorianos nunca nos retiramos” 

12 comentarios:

davidiego dijo...

Enhorabuena!

MAXI dijo...

BUENA CRONICA, YO SOY DE LOS QUE IBAN RIENDO. UN SALUDO DESDE GRAN CANARIA.

IRONECU dijo...

David,
Gracias

Maxi,
Que agradable sorpresa que hayas dado con mi blog, recuerdo tu nombre que lo tenias puesto en alguna parte de tu ropa.

Saludos mi estimado, fue un gusto haber compartido esos interminables kilómetros contigo y Gonzalo.

Una pregunta, como se llamaba esa subida antes del km 80, en donde estaba el fotógrafo? sabes como puedo conseguir esa foto y la de meta?

Un abrazo.

Raúl

MAXI dijo...

RUTA DE LA PLATA. DE LAS FOTO ME INFORMO, UN SALUDO.

IRONECU dijo...

Gracias brother.

Ursus Andinus - IronGandho dijo...

Grande Raul!!!!

Excelente relato, al igual que el de Ironman haz logrado que me interese la transgrancanaria, estando en Europa creo que se me meterá la locura también, veamos qué tal voy estos 80K aquí.

Grande, un abrazo y si... los Ecuatorianos le metemos a por todas!!!

Javi dijo...

Enhorabuena máquina!!
Tanto sufrimiento tiene su recompensa.
Un saludo.

Mclasso dijo...

Soberbio tu relato, muy grafico, leer tus palabras nos recuerda el poder de la mente sobre el cuerpo,te felicito y sigue escribiendo que es una importante fuente de motivacion para quienes entrenamos con corazon.

felicitaciones

MAXI dijo...

HOLA RAUL POR SI INTERESA HAY UN VIDIO DE LA CARRERA. RTVE.ES(TV A LA CARTA. EN EL CANAL TELEDEPORTE. UN SALUDO. (DE MOMENTO NO TENGO CONTESTA DE LAS FOTOS). UN SALUDO

MAXI dijo...

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Anónimo dijo...

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IRONECU dijo...

Gandho,
Gracias por el comentario, nos vemos en los 80.

Maxi,
Muchas gracias por la ayuda, serán un buen recuerdo

Mclasso,
Gracias por el comentario.