martes, 17 de abril de 2012

HUAIRASINCHI 2012


La carrera consiste en 3 días de competencia entre las montañas, el paramo, el frio, la lluvia, el hambre y muchas cosas mas, el equipo de competidores es de 4 personas pero en realidad somos 8 mas los 4 miembros del equipo de abastos, sin ellos esta carrera seria imposible
Día 1

Aloasi esta frío, me imagino que allá arriba en los Ilinizas casi a 5000 mts sobre el nivel del mar será peor; han pasado apenas seis días desde que hice el medio ironamn de Panama, no he tocado la bici ni he corrido, me he centrado en descansar y estar listo para estos 3 dias de aventura.

Dan la partida y salimos un poco tarde, algo que en este tipo de carreras no importa. Las distancias parecen fáciles vistas desde un punto de vista triathletico, 16 km de bici y 17 de trote, el problema es que cuando se pone hacia arriba se puede demorar mucho tiempo del que un triathleta común y corriente piensa.

Nos vamos hacia el mirador de la virgen de los Ilinizas, pie a tierra muchas veces de lo duro que es, nos demoramos mas de dos horas en recorrer 16km, dejamos las bicis y a lo bueno, el treking. El circuito consistía en llegar hasta un punto de control sobre los 4700mts, después descender hasta un bosque a los 3700, luego llegar a un rio donde se haría cuerdas alrededor de los 3200mts y ahí finalizaba (que corto parece).

Empezamos a subir y los efectos de la altura empiezan hacer efecto sobre el equipo, todos a paso lento con el corazón latiendo fuertemente, unos mareados y otros con dolor de cabeza, paso a paso tardamos 3h en llegar a los 4700msnm, marcamos y el personal de la organización nos dice “felicitaciones han llegado al punto mas alto de la competencia, de aquí todo es bajada, bienvenidos a la playa”, este loco nos hace emocionar y nos pinta fácil una masacre que nos esperaba. El descenso es casi mas difícil que la subida, con mucha piedra suelta y en un pared que casi casi necesitaríamos cuerdas y arnés para descender, frente a un paisaje hermoso con paredes de roca cubierta por nieve junto a una laguna de
color esmeralda, imposible que no se haga un nudo en la garganta ante tanta belleza brutal de la naturaleza.


Mas adelante bordeamos una arista por la derecha y caemos a una pendiente diferente a la del camino correcto, algo que nos tardaría por lo menos 2h en corregir, descendemos y encontramos el bosque con una vegetación totalmente cerrada y llena de lodo hasta las rodillas, somos cuidadosos hasta las dos primeras caídas, de ahí en adelante no importaban, estábamos sucios hasta las orejas y la capa de lodo era tan grande que funcionaba como colchón, de este duro y sucio camino salimos en casi dos horas mas. Seguimos descendiendo y llegamos a las cuerdas, parece fácil, pero todo esto sucedió en 10h a un paso lento y sin poder ir mas rápido, la comida se terminaba al igual que la hidratación, una mala toma de decisión en la orientación en este punto sería muy muy complicado. Llegamos a las cuerdas y no es mas que paredes de lodo que teníamos que atravesar con ayuda de un arnés y las cuerdas que puso la organización, pasamos 3 veces por un rio helado que parecía clavar agujas en nuestros pies, mucho
dolor, cansancio y hambre, parte de la aventura es sentirse por un momento miserable y aun así seguir avanzando, aquí no hay ambulancias o voluntarios que te socorran, si te paras es peor, puedes hasta morir del frio o del hambre hasta que te encuentren, y empiezan las primeras quejas y los primeros juramentos que nunca mas regresaran de algunos miembros del equipo.

Hasta que al fin llegamos a la meta del primer día a las 6 de la tarde luego de 11h30 de competencia y en espera de dos días mas, que esperábamos no sean iguales.

Nuestros abastos nos atienden como merecemos, y nos trasladamos entre pueblos muy fríos de nuestra serranía hasta llegar al campamento donde saldríamos al día siguiente, un día mas, un día menos, el contacto con la furia de la naturaleza había sido brutal (ni siquiera hago el intento de describirlo, porque se, que sería en vano).
Día 2

4 horas de sueño y comida caliente me recuperan un 60 %, a esperas que el segundo día no sea tan fuerte como el primero.

Partida y en busca de 16km de bici y 20 de treking, con la diferencia que no subiríamos hasta 4700msnm sino solo a 3900msnm, lo cual hace que la bici sea rápida en 1h30, luego al treking de 20km por los límites del Quilotoa que hace que esta carrera valga la pena, un poco de subidas y no mucho que contar, un día fácil y hermoso, a las13h ya estábamos libres y a viajar 6 horas para nuestro ultimo día a solo 500msnm.

Día 3

Dormir en carpa y ya en calor es algo muy llevadero y tranquilo para los amantes de la aventura. Nos despertamos temprano para un día fácil en cuanto a altura se refiere, solo entre 500 y 700msnm de
desarrollarían 30km de bici, luego 3 de treking, cuerdas sobre un rio, 2 de treking, luego 17km de kayac y para finalizar 5km de treking.

Manos a la obra y salimos en las gorditas, el camino desaparece y por lo menos 5 km toca llevar la bici al hombro y pasar campo través entre vegetación, lodo y un rio que casi nos deja sin un miembro del equipo, luego aparece el camino y le damos con furia hasta que pincho dos veces, llegamos a meta, y a meter todo en el camellback, chaleco salvavidas y arnés para las cuerdas.


Salimos como alma que lleva el diablo, sabíamos que en las cuerdas se formaría una fila interminable así que debíamos llegar lo antes posible, somos los octavos en llegar y aun así esperamos 1h30 hasta que nos toque el turno, mucho equipos no pasaron esta etapa, pues por el peligro del rio la organización decidió cerrar esta etapa a las 14h. Pasamos, las cuerdas a unos 10mts sobre el rio, apenas sobre una cuerda en nuestros pies y otra en las manos extendida de una orilla hacia otra, antes me pica una hormiga llamada Konga de unos 2cmts de largo, nunca había visto una hormiga tan grande y una picadura tan fuerte que me hizo gritar y cojear por mas de dos horas.

Con dolor y todo empezamos a correr, no podía retrasar a mi equipo, el dolor estaba ahí corra o camine, así que daba igual, llegamos a los kayac y algo que era fácil se torno en la etapa que estuvimos a punto de abandonar.

Nos subimos a los kayac y nuestros compañeros de equipo tienen problemas con el mismo, la corriente los voltea varias veces enviándoles contra las rocas, por primera vez escucho de un miembro de mi equipo que no puede y que quiere abandonar, hacemos unos pequeños cambios y avanzamos lento pero seguros, hasta que llegamos a un punto muy difícil, una entrada del rio de 600mts que había que remar contra corriente para chequear el pasaporte de carrera, mi equipo esta mermado física pero sobre todo
psicológicamente, así que tomo la decisión mas estúpida o valiente (como quieran verlo), los dejo en la orilla, me deshago de mochila, zapatos, todo lo que pese y me voy corriente arriba completamente solo en busca de ese punto, remo lo mas fuerte que puedo, avanzo pocos metros, si dejo de remar un segundo la corriente me tira para atrás 2mts, 20 min para 600mts a la mas alta intensidad posible de remo, llega un punto que bordeo la locura y empiezo hablar solo, a gritarme a mí mismo que si puedo, que mi equipo depende de mí, que tres días de esfuerzo en este Huaira depende de que no me acobarde ahora, y sigo, gritando, despacio pero sigo, hasta divisar bajo un puente el Punto de control, me orillo, marco el PC y me tiro sobre el lodo en busca de unos segundos de paz, me recupero algo y tomo el kayac
corriente abajo, no hago nada, solo dejo que la corriente me lleve y sabia que con ese punto era 99% seguro que terminaríamos este Huaira sin reenganchar y con todos los puntos marcados en el pasaporte.

Llego a la orilla en donde estaba mi equipo y se ponen contentos de ver ese maldito punto sellado, nos vamos corriente abajo y prácticamente quedan solo 5km de treking luego de dejar el kayac.


Llegamos a la orilla y la organización nos tenía otra sorpresa, había que cargar el kayac una distancia considerable hasta empezar a correr (ese kayac parecía que llevaba agua dentro de lo pesado que estaba), en eso le pasamos a otro equipo que venían sufriendo con ese kayac en los hombros al igual que nosotros, pero vemos al menor de sus integrantes, un chico de unos 19 años que gritaba y lloraba del dolor, pero aun así no se daba por vencido, fue algo que me impresiono mucho.


Dejamos el kayac y hacer lo que mas nos gusta, correr hacia meta, 5km en las nubes, hasta que llegamos a meta y en los últimos metros nos decimos lo machos y varones que nos hemos portado ante todas las adversidades, nos abrazamos y entramos en meta mucho mas amigos que hace tres días cuando partimos.


Quisiera describir todo lo que pude ver y todo lo que pude sentir, pero por mas que lo intente no lo podría hacer, el Huaira es una carrera que te hace conocer a ti mismo, una carrera espiritual. Aquí no hay cosas especializadas ni un montón de cacharros que te quieren vender, aquí eres tu y tu equipo en contra de la naturaleza, la cual no solo puede regalarte un DNF, sino que te puede quitar la vida, si tomas las decisiones equivocadas.


Cada que hago un Huaira es cuando me asaltan las dudas de aquello o aquellos que llamamos hombre de hierro, supuestamente yo soy uno de ellos, pero de hierro no tengo nada cuando en los mismos tres días han existido hombres y mujeres que han recorrido el doble de distancia y al doble de velocidad en la categoria Elite, ellos deberian ser llamados hombres de hierro, con ellos no me tomo fotos ni compro las cosas que usan, a ellos solo soy digno de verlos de reojo. Mi mas grande admiración y respeto hacia estos seres que parecen cualquier cosa menos humanos, recorriendo 400km sin re enganchar y durmiendo apenas 1h diaria. Son realmente unas máquinas.


Dios perdona siempre, el hombre a veces, la naturaleza nunca.


Seguro que volveremos, cada vez con mas miedo pero con mas cuidado y respeto.


En mi segundo Huaira creo que he comprendido que es verdaderamente esta carrera y a que vamos alla.