viernes, 23 de diciembre de 2011

B.A.S.E.

Así se denomina a esta modalidad de paracaidismo, otorgándole el lamentable nominativo del deporte mas peligroso del mundo, según las estadísticas 1 de cada 10 Base Jumper muere mientras lo practica. El 95% de BASE Jumper han visitado el hospital, desde rupturas hasta UCI.

Imposible negar lo peligroso que es este deporte, al igual que hermoso y emocionante.

"Saltador BASE" definitivamente un nivel superior a cualquier cosa que conozca.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

La Fuerza del Viento

Unos minutos de pica, otros del típico "que importa dale", un par de llamadas y listo, tenemos nuestro equipo.

Cuatro colegas, cuatro iron, cuatro amigos, cuatro amantes del mar... nos vamos a la montaña, nos vamos al Huaira.

Tres días de desintoxicación social, eso es lo que es el Huairasinchi (La Fuerza del Viento)

viernes, 9 de diciembre de 2011

Cozumel me dio una lección.

Los días previos a la carrera fueron muy complicados; llegué el jueves a Cancún y en el trayecto a playa del Carmen perdí mis documentos y dinero, durante dos días el Ironman paso a segundo plano, pues mi esfuerzo estaba centrado únicamente en encontrar la forma del miercoles 30 poder regresar a Ecuador, ya que no tenía pasaporte.

Viernes por la noche llega Roberth con la logística y mi problema solucionado, el sábado natación en un mar azul transparente con el agua a 27 grados de temperatura(ni en Galápagos había visto esto), y por la tarde tocaba dejar al pelo las bicis con los colegas y a entregarlas en la zona de transición.

El día de la carrera es un ambiente raro, el hecho de que los atletas estén sin wetsuit y en un clima de paraíso hace diferente a esta competencia con relación a las otras que había participado. Los objetivos bien claros en mi cabeza, disfrutar en la natación, cuidarme en la bici y salir a matar en la marathon, la idea era 1h13 swim, 5h43 bike, 3h55 run, mas 6 minutos de transiciones, al final, si tenía un día perfecto podría ser SUB 11 con un margen de error casi nulo.

Salida desde el agua y dan la partida, es justamente como me imaginaba, una natación preciosa que ni siquiera los golpes pudieron empañarla; aparece una corriente fría los últimos 200mts para terminar este segmento que paso rapidísimo por lo bonito que es, 1h13 tal cual lo planeado y a subirse a la bici.





Empiezo a dar pedales en un calor que me hizo arrepentir de llevar el casco aero, se suponía que me cuidaría en la bici pero algo le pasa a mi cerebro apenas muevo las bielas y la estrategia cambia en una idea que en ese momento me parecía estupida pero por alguna razón quería hacerlo.
Eran tres vueltas, la estrategia descabellada era pedalear la primera vuelta apretando mas de la cuenta, luego en la segunda vuelta ir con el ritmo normal de zona 2 y para finalizar me cuidaría en la última vuelta con un pulso en zona 1 (idea mas boba). A dar pedales se a dicho y el viento no aparece en la primera vuelta y por concerniente se hace un circuito rapidísimo, 60km a un ritmo casi de medio ironman, al terminarla le diviso a mi compañero de fatiga y fue una alarma, el nada y pedalea mejor que yo, era imposible que lo alcance tan rápido, se suponía que debía alcanzarlo en la marathon, así que me di cuenta que estaba haciendo tonterías y me frene, el pulso a 152ppm para la primera vuelta y si seguía así iba a reventar. Nos ponemos paralelos y cual entrenamiento en la carolina vamos conversando, riendonos, sonriendo para las fotos en toda la segunda vuelta que el viento empieza a pegar fuerte bajandome considerablemente el promedio; entramos al pueblo al terminar la segunda vuelta y le digo que se vaya no mas, que yo le di demasiado en la primera y que la última iba a cuidarme, le veo que se aleja y el clima cambia, el viento se vuelve inclemente y empieza a llover torrencialmente, lo cual me venía de pelicula para eliminar el calor, voy a 130 latidos despacito, primero porque iba a cuidarme y segundo porque estaba cansado, me sentía vacio y no sabía como iba a correr, los últimos 40km de bicicleta me sentía tan mal que solo pensaba en terminar el iron como sea, aunque sea caminando, me maldeci por esa primera vuelta de locura, y había tirado mi ironman a la basura por loco. El cuenta kilómetros marca 183km y llego a boxes en 5h34, tenía 9 minutos de ventaja respecto a mi perspectiva pero me sentía mal, me pongo las zapas de correr con miedo y a ver que se puede hacer, las recriminaciones internas seguían.


Primero pasos de la primera de tres vueltas y todo se empieza a poner en orden, siento que puedo correr a un ritmo decente pero no creo que aguante mucho, asi que esta marathon va dividida en 6 partes, cada una de 7km en donde eran los retomes. Primer giro y todo en orden, hasta donde podré correr?... eso solo Dios sabe, así que vamos por el km 14, ya veremos después. Por el km 10 la lluvia se desata una vez mas, pero es exagerada, parecía diluvio, los zapatos pesarían una tonelada el resto de la marathon que llovió, llego al km 14 y el dolor de las piernas es fuerte pero aumentó apenas un poco desde que inicie, así que me voy en busca de mi km 21. Media marathon y todo en orden, dolía pero era soportable, aunque sea 7km más, mi entrenamiento alimenticio surte efecto y la forma que ingerí los geles hace que se transformen en energía rapidamente y no que se me alboroten en el estómago como es costumbre, así que al llegar al km 28 miro el reloj y veo que es posible bajar de 11h si mantenía un paso de 6min el km, 14km frente a mí y el dolor era demasiado, nunca antes había sentido mis piernas así, iban a un milímetro del calambre y me repito en mi cabeza a cada instante ¨si no bajas el ritmo ahora, te van a doler las piernas 15 días, pero si lo bajas te va a doler el corazón toda la vida, vamos por ese SUB 11, no sea marica¨y eso retumba en mi cabeza al punto que no se que pasa a mi alrededor, no distingo a nadie y menos puedo entender lo que dicen, existía solo un objetivo, el cual clavaba agujas en mis piernas ¨mantener 149ppm en la pantalla del reloj¨nada mas existía en mi vida en ese momento; el entrenamiento, la alimentación, la planificación, me habían traído hasta este punto, de aqui en adelante solo servian dos cosas: la mente y el coraje, es el punto de inflexión en donde controlas el dolor y sigues, o en donde la mente se pone débil y lo mas fácil es bajar el ritmo. Por otro lado dejo a mis pensamientos motivacionales que descancen en el lugar menos convulcionado de mi cerebro, para sacarlos a relucir desde el km 35 en adelante y seguro me permitiran mantener el ritmo y me sacarán alguna lágrima.

KM 35 y retorno, sigo dentro de mi objetivo y solo 7km por pelear, es hora de recordar a mis amores y que me transmitan su doping a mis piernas a pesar que esten a miles de kms de distancia. Manteniendo los 6 min por km es suficiente para conseguirlo, pero el pensar en mi madre, en mis hermanas, en mi padre, en mi enamorada e imaginarlos en Ecuador frente al computador emocionados y haciendo fuerza por ese SUB 11 que tanto habían escuchado, hace que aumente a 5min 30seg el ritmo. Llega un momento que me pierdo, no se en que km estoy ni cuanto falta, y aparece un cartel precioso ¨km 40¨, y es el kilómetro cuando en otros ironman la magia aparece, el dolor se va y la felicidad se pinta en el rostro, acá es diferente y el dolor sigue mas fuerte que nunca, así que es hora de mi última inyección de doping motivacional ¨Mamika, se que has corrido a mi lado todo el día, no me abandones estos dos últimos kilómetros, jálame por favor¨... y vengaaaaa, desde el cielo me escucha y me empuja, al punto que aprieto los dos últimos kilómetros y no hay emoción, no hay lágrimas, solo dolor y nada mas que dolor, giro para meta y veo mi utopia hecha realidad, 10h56 en el cronómetro, entro en meta y al pararme por primera vez durante el día, mis piernas se doblan y los voluntarios tienen que llevarme en hombros a la carpa médica, me hacen preguntas básicas: Como te llamas?, en donde estas?, de donde eres?... a las cuales respondo haciendo esfuerzo para hablar, me dejan recostado en una camilla y aún no siento emoción sino solo dolor, con los minutos me voy calmando y entro en si, y el detonador se activa, se desprenden miles de sentimientos internos y rompo a llorar desconsoladamente como nunca lo habia hecho, felicidad, emoción, satisfacción y amor es lo que causa este momento, y mi alma se depura durante 3 minutos de lágrimas, después de haber presionado a mi cuerpo para que salgan por casi 11h.

Fui a Cozumel renegando, había hecho Lanzarote, tontera hacer un plano, seria sencillo, si solo era un entrenamiento para Embrun, y cuando creí que sabía algo, me doy cuenta que no sabía nada, aprendí que un plano a morir puede ser muy muy duro, para lograr un SUB 11 en Cozumel había exprimido mi alma como nunca lo había hecho y con eso Cozumel me había dado una lección y a hecho que ame mas a este deporte, en el cual nunca se termina de aprender ni de descrubrir nuevas experiencia y sensaciones, así es y será siempre el Ironman, no importa cuantos IM lleves encima, siempre habra un signo de interrogación cada que pongamos un chip en nuestro tobillo y nos marquen las piernas y brazos en espera de la gran batalla.

Un instante que resume miles de horas y kilómetros recorridos