lunes, 10 de noviembre de 2008

2min18seg extras


Recién llegado de vacaciones y acostumbrado a no hacer nada mas que comer y dormir, se me ocurre correr los 10k del domingo, para rematar el viernes en pretexto que por el momento no hay plantificación, me encuentro con la música estridente y todos los demonios que la acompañan, el sábado hice lo posible para quedar medio decente para el domingo. Ya en la carrera me fui sin pulsómetro para intentar correr por sensaciones, primer km con un pequeño puente lo pasé en 4min5seg, me sentía bien así que a mantener, segundo km lo paso en 7min50, y las sensaciones me decían que estoy bien y pienso que aquello que la fiesta con el deporte no es compatible es un mito, llego al km3 en 11min40, y me sentía de lujo, ya en Urdesa empiezo a sentir que el ritmo baja, el km 4 ya no lo vi, llego al km5 en 19min59seg y me doy cuenta que la fiesta del viernes me va a pasar la factura y mis 40min quedaran en nada, desde ahí solo me acuerdo el km7 con un sol incandescente (el 6 ni idea), y ya estaba corriendo a 4min15 el km y la Parca se aparece y me empieza a sonreír, podría decir que del 5 al 8 afloje y de ahí apreté un poco pero venia herido completamente, llego a la meta en 42min y 18 seg, un tanto lejos de mis 40min, pero era lo que había, me sentía re mal, no sabia si sentarme, caminar o estirar, me dio escalofríos y un ataque de gripe horrible, definitivamente el mejorar y alcanzar nuestros objetivos no esta relacionado con la vida normal que lleva la mayoría de los que nos rodean.

Siempre he renegado de las carreras de 10km por que el ritmo es muy alto y sufro mucho, pero esta vez me quede picado a espera de las carreras de temporada en Salinas para intentar mis 40 min otra vez, claro esta vez con ayuda en la muñeca y sin fiestas como antesala a la competencia.
Nunca mas en estas condiciones.

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