martes, 25 de marzo de 2008

MIS MANTRAS

El hombre en su corto camino por este mundo va olvidando lo que pensaba, sentía y quería cuando niño; aquellos sentimientos puros, llenos de ilusión y de total desinterés; hoy por razones que aún no logro comprender, ha venido a mi memoria aquellos sentimientos y deseos de mi infancia y adolescencia, cuando no interesaba como iba a pagar mis deudas o subsistir, cuando solo importaba hacer lo que me gusta y vivir con ello siempre; ahora recuerdo que al ver los especiales de National Geografic, soñaba con bucear; al ver a un puñado de locos volando en el cielo de Quito, soñaba con saltar de un avión; y como olvidar el día que el Tri y yo fuimos presentados, recuerdo aquel instante de una tarde de sábado, que pasaban por Tv un programa llamado Cabalgata Gillete, en donde salio un pequeño reportaje de un triathlon en Austria, no soñé con hacer eso que llamaban Ironman, me parecía demasiado, algo solo designado para pocos, ese día soñé con hacer algún TRI corto en mi vida. Y como olvidar otro de mis sueños, al crecer en una ciudad plagada de mochileros y alpinistas, rodeada de volcanes, soñé con escalar un nevado algún día; ahora que vuelco mi mirada hacia atrás, me doy cuenta que lo que quería hacer en mi infancia, sin querer e inconcientemente, lo he ido haciendo poco a poco, claro que ahora ya no quiero bucear en aguas apacibles, ni quiero saltar de un avión, ni quiero hacer un tri corto, por que la forma a cambiado pero el fondo sigue siendo el mismo, aunque cada vez mas ambicioso, debido a esta inconformidad natural del ser humano de siempre querer algo mas; cada una de estas actividades han sido mi mantra en su momento y lo siguen siendo, a pesar que no se llevan, y cada una de ellas lucha por ocupar el lugar mas importante en mi mente y mi alma.

Tengo casi 30 años y mis sueños de niño casi se han cumplido, claro que para ello han sido necesarios casi 20 años de mi vida y aún tengo un cabo suelto, se que no podré llegar a lo mas alto, ni vencer el peligro mas grande, se que no podré subir al Evererest o al K2, pero la ilusión que me embarga el hecho de pisar la nieve y asfixiarme por la altura es inexplicable, ojala no me haga tan viejo y logre atar el ultimo de mis cabos sueltos, ojala que el Chimborazo o el Cotopaxi no me den la espalda en esta vida, ojala que el ultimo de mis Mantras de infancia pueda cumplirse... para asi poder continuar con los de mi adultez...

Mis mantras!!! Se que tal vez algún día uno de ellos me matara, es mas deseo que así suceda, por que morir haciendo lo que te gusta, no creo que precisamente sea morir, es mas, no creo que merezca morir de otra forma.

PD Empecé a entrenar y el aumento de horas de preparación me esta disparando el cerebro una vez más, lo bueno es que me encanta que esto suceda, por que me vuelvo niño y la vida como tal, siempre es mas simple y alegre, como es la vida del, triathleta, del buzo, del alpinista, del paracaidista… cuando están en su habitad natural…cuando simplemente viven.

Mi último Mantra;

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